




Estas imágenes históricas resultan reelevantes y de interés a quien trate de entender el origen y conformación del actual caballo de Raza Appaloosa.

•UN JEFE KIOWA MONTANDO UN APPALOOSA, la tribu Kiowa, junto con los legendarios Comanches, se convirtieron en guerreros de las planicies del sur de Estados Unidos. Estas tribus se volvieron expertos jinetes, tanto para la caza del bisonte como para guerrear.

•MUCHACHA SHOSHONI, lazando un caballo y montando al parecer un Appaloosa. En la pintura se observa a estos indios manejando una manada de caballos. A esta tribu perteneció Sacagawea la joven de 17 años, sin la cual los exploradores estado unidenses Lewis y Clark no hubieran podido llegar al pacífico.

•JEFE JOSEPH, de la tribu Nez Percé, quienes realizaron de manera eficaz la cría selecta del caballo hoy llamado Appaloosa
APPALOOSA
Origen.
El Caballo Appaloosa tiene su origen en el condado de Palouse, junto al río del mismo nombre, en el norte de Estados Unidos de América. En nuestros días, el Appaloosa se cría en el oeste, tanto de Canadá como de Estados Unidos, particularmente en Alberta, donde su conservación y crianza está a cargo de los indios Cree.
Cabe recordar que los españoles introdujeron los caballos a Norteamérica, al tiempo en que exploraban el continente; estos animales de alguna manera llegaron posteriormente a manos de las distintas tribus nativas, en donde encontraron su forma de vida.
Altura.
1.44-1.54 m.
Color.
La característica más llamativa de los Appaloosa son las marcas de su capa, que se describen a continuación:
En total, son reconocidos trece colores básicos y en México se le conoce a esta pinta como güinduri.
Los factores genéticos que determinan este color no se han comprendido cabalmente. Algunos autores opinan que aparentemente hay varios genes que interactúan para producir estos vistosos caballos (ej.: genes diluyentes, genes dominantes, genes recesivos, etc.).
El gene que determina el color güinduri es dominante, por lo que es posible establecer una raza con base en esta característica, tal como lo son: el Appaloosa, el Knabstrup Danés y el Appaloosa miniatura. Por lo que es correcto hablar de la raza Appaloosa, pero lo que definitivamente es un error en charrería, es referirse a estos caballos como color appaloosa, puesto que, como en el caso de los caballos alazanes ruanos (mal llamados “palominos”), contamos con la nomenclatura nacional apropiada para identificarlos, sin necesidad de recurrir a extranjerismos.
Carácter.
Los Appaloosa cuentan con una resistencia tremenda, siendo obedientes y muy duros. Son dóciles, bien dispuestos y de buen carácter.
Apariencia.
La cabeza es ancha, con ojos vívidos y expresivos. Las orejas, como todos los caballos americanos, son pequeñas y puntiagudas. El cuello está bien conformado, y el pecho es ancho y fuerte.
El Appaloosa cuenta con unos cuartos traseros redondeados y fuertes, naciendo la cola en un punto alto. Las crines y la cola resultan inusualmente sedosas. Sus patas son muy fuertes, los mismo que sus pezuñas, las cuales requieren de pocos cuidados a diferencia de otras razas.
Además se define por sus características físicas, que son: la esclerótica (área blanca del ojo que rodea la córnea) del ojo muy visible, piel despigmentada en belfos, ojos y genitales, y cascos rayados. Estas características son exclusivas de la raza appaloosa.
Aplicaciones.
El Appaloosa es un caballo del oeste americano muy popular y se usa para todas las formas de monta vaquera.
La naturaleza dócil de estos animales hace de ellos unos caballos de monta extraordinariamente fiables.
Es una de las razas predilectas para equino-terapia y para competencias en las olimpiadas especiales por su docilidad.
Acción.
El Appaloosa es, como ya se dijo, el típico caballo del oeste y, por consiguiente, tiene un medio galope y un galope fuera de serie, con una gran punta de velocidad. Estos caballos son también unos saltadores excelentes.
Observaciones especiales.
El nombre proviene de la zona que rodea al río Palouse (en el norte de Estados Unidos). Se cree que los españoles introdujeron en Norteamérica los caballos napolitanos moteados en el siglo XVII. Estos caballos, de brillante colorido, fueron criados por los indios Nez-Percé en el valle del Palousa, con destino a la caza y a la guerra. Estos animales fueron conocidos en su día como caballos de Palouse, lo que provocaba a menudo la frase “un caballo del Palouse”, y más adelante, derivó en el actual Appaloosa. En nuestros días, los Appaloosa actuales son el resultado de cruces con aquellos caballos con el Cuarto de Milla Americano.
En 1938 se formó el Appaloosa Horse Club en Estados Unidos, este hecho permitió conjuntar a los amantes de esta raza de caballos y proyectarla a su posición actual como una raza moderna, versátil y con aptitudes para diversas especialidades como son la charrería/reining, el salto, las carreras, el paseo y en el entretenimiento como son caballos bailadores y de trucos.
Dicha asociación y la Asociación del Caballo Appaloosa de México, A. C., permiten la cruza con las razas: Cuarto de Milla, Pura Sangre y Árabe, con lo que se ha mejorado y especializado al caballo Appaloosa moderno.
Referencias.
- Comunicación personal con el Sr. Nicolás Grepe, presidente de la Asociación del Caballo Appaloosa de México, A. C.
- Crianza de caballos, Centro de estudios agropecuarios, México, 2001, Grupo Editorial Iberoamérica S. A. de C. V.
- Hermsen J., 2004, La enciclopedia de los caballos, 3ª reimpresión, Editorial Libsa, Madrid, España.
- Ramírez M., Genética del color en equinos, en www.chicoramirez.com
